lunes, 26 de marzo de 2012

Indemnización de Daños y Perjuicios

A.I. Nº80/11/01.-


 Encarnación, 21 de febrero de 2011.-

         VISTO: Los recursos de apelación y nulidad interpuestos por la Abg. Mirta Colmán, contra el A.I. Nº 3562/2010/01 del 21 de setiembre de 2010, dictado por el Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Cuarto Turno, Abg. Luis Barrios Benítez, y;--------

CONSIDERANDO

         Que, mediante el auto interlocutorio recurrido el Juez de la instancia precedente resolvió: “1.- HACER lugar con costas, a la excepción de falta de acción como previo y especial pronunciamiento deducida por los demandados contra los Sres. GREGORIO BEATO AYALA y GUMERCINDA BOGADO DE AYALA. 2.- ANOTAR…”.-----------------------------

         Que, la nombrada recurrente se alza contra el auto interlocutorio de referencia y vierte sus agravios contra la decisión del Juez de la instancia precedente en los términos del memorial obrante a fs. 141/143 de autos, el cual fuera contestado por la parte contraria con su presentación de fs. 145/146.-------------------------

         Que, preliminarmente, es importante indicar que si bien la recurrente ha interpuesto los recursos de apelación y nulidad contra un auto interlocutorio inexistente en autos, el A.I. Nº 3506/2010/05 del 17 de setiembre de 2007, el a-quo los ha concedido contra el A.I. Nº 3562/2010/01 del 21 de setiembre de 2010 (fs. 135), situación no objetada por la otra parte, por lo que corresponde pasar al estudio de los recursos interpuestos.--------------------------------------------  

         Este Tribunal de Apelación entiende:---------------------------

         Recurso de nulidad: La recurrente fundamenta este recurso alegando que el Juez de la instancia anterior no ha cumplido con la normativa del art. 159 inc. c) del C.P.C., el cual exige que la sentencia destinada a poner fin a un litigio debe contener en el considerando, por separado, las cuestiones a que se refiere el inciso y, además, contener los fundamentos de hecho y de derecho. El Juez a-quo —señala— resolvió las cuestiones sin fundamento alguno, sin mayor ahondamiento de las pretensiones sostenidas por su parte y que en ningún sentido ha solicitado indemnización alguna de los derechos que pudieran corresponder al hijo hoy fallecido. Que, su parte reclama indemnización por daño moral y pérdida de chance, ya que el hijo fallecido era quien mantenía la casa de sus padres y que, por ello, son afectados directos y, por tanto, con legitimación para promover la presente demanda que, sin embargo, el Juez de la anterior instancia hizo lugar a la excepción de falta de acción articulada por los demandados, omitiendo mencionar la normativa aplicable al caso. Concluye su memorial resaltando que este deber de fundar la sentencia en el derecho que ha sido omitido por el Juez tiene como consecuencia la sanción de nulidad, conforme al art. 15 inc. b) del  C.P.C. Es que para que una sentencia sea válida –agrega la recurrente- debe ser un juicio sobre las alegaciones, la prueba producida y el derecho aplicable.------------------------------------------------------------

         Que, esta Sala considera, en primer lugar, que el hecho de no mencionar en forma explícita en el considerando el texto legal como parte de la resolución, no haga referencia a todas las alegaciones como también respecto a las pruebas producidas, no constituyen defectos que puedan dar lugar a la declaración de nulidad de la resolución dictada, siempre y cuando lo resuelto se halle ajustado a dos principios fundamentales: el de la plenitud y el principio de congruencia. La resolución cuestionada no violó el principio de la plenitud porque ella resolvió la pretensión formulada en el juicio: la excepción de falta de acción como artículo de previo y especial  pronunciamiento. Y con respecto a la congruencia, el Juzgador no se pronunció sobre pretensiones no deducidas o pedidas por los  litigantes. Debe tenerse en cuenta, por otra parte, que la cuestión debatida no exigía una fundamentación excesivamente larga, era una sola y única: si los abuelos pueden o no reclamar resarcimiento de daño moral teniendo el hijo fallecido un descendiente.----------------

         Que, finalmente, cabe señalar que el recurso de nulidad no constituye la vía idónea para atacar los actos, las omisiones o las irregularidades que precedieron al dictado de una resolución. No constituyen materia del recurso los errores “in iudicando”, es decir, las eventuales equivocaciones en la aplicación o interpretación de la ley, o la valoración de los hechos como de las pruebas, por tratarse  de agravios reparables por vía del recurso de apelación en que el Tribunal de Alzada puede examinar los hechos y los derechos con plena jurisdicción.---------------------------------------------------------   

         Que, por las razones expuestas precedentemente, el recurso de nulidad interpuesto debe ser desestimado por improcedente.---------

         Recurso de apelación: La apelante funda este recurso alegando que el Juez a-quo hizo una errónea aplicación del derecho referente al art. 2446 del Código Civil, al hacer lugar a la excepción de falta de acción, dictando una resolución arbitraria y contraria a derecho que justifica la revocación de la misma. Que, su parte peticiona indemnización de daños y perjuicios, específicamente daño moral y pérdida de chance por ser sus mandantes padres del hoy fallecido, Fernando Isacc Ayala Bogado, quien vivía con sus padres hasta que se produjo el hecho lesivo, dejándolos en total desamparo. Señala que el art. 1835 del Código Civil es claro al expresar que: “…La acción por indemnización del daño moral solo competerá al damnificado directo…”, y seguidamente manifiesta: “¿Acaso los Sres. GREGORIO BEATO AYALA DUARTE y GUMERCINDA BOGADO DE AYALA, padres del fallecido FERNANDO ISAAC AYALA BOGADO, no son afectados directos?, ¿La pérdida de un hijo entonces no produce ningún daño sicológico, moral?”. Si del hecho hubiera resultado su muerte, únicamente tendrán acción los herederos forzosos, así lo dispone la segunda parte del art. 1835 del C.C. La apelante interpreta que si sus mandantes son los damnificados directos, la muerte del hijo les da derecho a reclamar reparación por sufrir el daño  moral, quienes están vivos todavía a pesar de los daños causados. En base a tales consideraciones, entiende que las indemnizaciones solicitadas corresponden claramente a sus mandantes, tanto por daño moral y como por la pérdida de chance, ya que el occiso vivía con los padres hasta su muerte.---------------------------------

         Que, en el caso planteado en el presente juicio: ¿quiénes pueden reclamar resarcimiento de daño moral por el fallecimiento en el accidente de tránsito de Fernando Isaas Ayala Bogado, ocurrido en esta ciudad el 21 de marzo de 2010?, ¿son sus padres o el hijo del fallecido?.-----------------------------------------------------------

         Que, acorde con lo previsto en la segunda parte del art. 1835 del Código Civil, la acción indemnizatoria por daño moral sólo compete al damnificado directo, es decir, a la víctima inmediata del hecho. Esta regla es aplicable para el supuesto de que la víctima sobreviva a la lesión causada a su integridad física (por su mutilación, incapacidad, violación, etc.). En tal hipótesis la víctima es la única persona que puede reclamar la reparación del daño moral, y no otras personas, aunque el padecimiento de éstas sea real y profundo, como erróneamente entiende la apelante.---------------------

         Que, si del hecho ha resultado (como en el caso sub-examine) la muerte de la víctima, los únicos autorizados legalmente a accionar por el daño moral son sus herederos forzosos (art. 1835, parte final, del C.C.).-----------------------------------------------

         Que, si existen descendientes y ascendientes, los primeros desplazan a los segundos. Primero heredan los hijos del autor de la sucesión (art. 2583 del C.C.). A falta de descendientes, heredan los ascendientes (art. 2584 del C.C.).------------------------------------

         Que, dentro de este contexto legal, hallándose acreditada en forma fehaciente y con instrumentos públicos la existencia de un descendiente (Fernando Gael Ayala Acosta) del hijo muerto, esta circunstancia obsta el derecho resarcitorio por daño moral de los padres de la víctima. El motivo de la restricción o limitación a la legitimación radica en poner un dique a la eventual “catarata de reclamaciones” por parte de todos los parientes.----------------------

         Que, conviene aclarar que la referencia a los “herederos forzosos” debe ser entendida no como un previo reconocimiento de los derechos hereditarios. Basta el llamamiento eventual que el pretensor del daño moral no sea desplazado por un heredero con mejor derecho. La norma postula la suficiencia de la calidad “potencial” de ser heredero forzoso, pero sin introducir alguna suerte de condicionamiento sucesorio.------------------------------------------------------------

         Que, corresponde legalmente reconocer la calidad de ser titular de la acción indemnizatoria al hijo del fallecido, quien ha acreditado en forma fehaciente ser descendiente del occiso mediante una copiosa constancia que obra en el expediente, y que ha sido arrimada, a saber: certificado de nacimiento (fs. 59); escritura de acuerdo en virtud del cual el señor José Ramón Soloaga (responsable del accidente) se compromete a abonar la suma de G. 102.500.000 a favor del menor Fernando Gael Ayala Acosta, en concepto de asistencia alimentaria; educación, salud y desarrollo integral del mismo (fs. 66/68); sentencia definitiva por la cual el Juzgado Civil de la Niñez y Adolescencia ha homologado el acuerdo mencionado (fs. 71/72); copia del expte. caratulado: “Fernando Gael Ayala Acosta s/ Asistencia Alimentaria”, del año 2008, juicio en el cual la madre Norma Liliana Acosta Moray reclamó asistencia alimentaria para el hijo contra el padre Fernando Isaac Ayala Bogado. Quedando resuelto el conflicto en los términos que constan en el Acta del 17 de julio de 2008, labrada en la Oficina de Mediación, prometiendo en dicha ocasión el padre cumplir con asistir a su hijo menor apenas consiga trabajo (fs. 105/113).-------------------------------------------------------------

         Que, siendo así, y en las condiciones fehacientemente demostradas, la única persona que puede reclamar resarcimiento por daño moral es el hijo del fallecido, el menor Fernando Gael Ayala Acosta, así como correctamente lo ha entendido y resuelto el Juez de primera instancia, por lo que corresponde confirmar la resolución que ha dictado por estar ajustada a derecho. En cuanto a las costas correspondientes a esta instancia, corresponde imponerlas a la apelante perdidosa.---------------------------------------------------

         POR TANTO, el Excmo. Tribunal de Apelación, Primera Sala, de la Circunscripción Judicial de Itapúa;-----------------------------

RESUELVE

         1.- NO HACER LUGAR al recurso de nulidad interpuesto, por  improcedente.---------------------------------------------------------

         2.- CONFIRMAR, con costas, el A.I. Nº 3562/2010/01 del 21 de setiembre de 2010, dictado por el Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Cuarto Turno, Abg. Luis Barrios Benítez, por los motivos expuestos en la parte analítica de la presente resolución.----

         3.-  ANOTAR y registrar.------------------------------------

Ante mí: